Emoción, remontadas y un final de infarto marcaron la Segunda División
La Segunda División de la Copa Concepción vivió el 11 de julio una jornada cargada de contrastes: hubo equipos que cimentaron sus triunfos desde el salto inicial, otros que reaccionaron cuando el partido parecía sentenciado y un encuentro que necesitó tiempo extra para definir al vencedor. Cuatro compromisos, 503 puntos y una fecha que mantuvo la intensidad hasta la última posesión.
El primer duelo enfrentó a Llacolén y Sur Basket Park, en un partido que terminó con victoria de este último por 72-65. Sur Basket Park tomó rápidamente el control y construyó una ventaja consistente durante los primeros tres cuartos. Tras irse al descanso arriba por 39-26, amplió la diferencia hasta alcanzar un cómodo 56-34 antes del período final.
Llacolén, sin embargo, no bajó los brazos. Con una ofensiva renovada, anotó 31 puntos en el último cuarto y redujo considerablemente una diferencia que había llegado a ser de 22 unidades. La reacción agregó dramatismo al cierre, pero el trabajo realizado previamente por Sur Basket Park fue suficiente para sostener el triunfo y comenzar la jornada con una victoria trabajada.
Más tarde, Tigers derrotó por 64-53 a Cielo Tronador, después de un encuentro que cambió completamente de rumbo durante la segunda mitad. Cielo Tronador había logrado recuperarse de un primer cuarto adverso y se fue al descanso con ventaja de 27-21, apoyado en un segundo período que ganó por 16-6.
Tigers volvió a la cancha con otra disposición. Elevó su intensidad, mejoró su producción ofensiva y dominó los dos últimos cuartos por un acumulado de 43-26. El parcial de 24-15 en el período final terminó por inclinar definitivamente un partido en el que la profundidad ofensiva y la capacidad de reacción fueron determinantes.
En otro de los compromisos, Awkan se impuso con autoridad por 75-53 sobre Cuervos. El conjunto ganador estableció diferencias desde el comienzo, firmando un contundente 21-6 en el primer cuarto y repitiendo una producción de 21 puntos en el segundo. Al descanso, el marcador reflejaba un claro 42-18.
Cuervos mostró una mejor versión después del entretiempo. Ganó el tercer período y logró equilibrar el último, pero la distancia generada durante la primera mitad resultó demasiado amplia. Awkan administró el resultado, sostuvo su volumen anotador y terminó la fecha como el equipo con mayor puntuación colectiva de la jornada.
La máxima emoción llegó en el enfrentamiento entre Espartano y Talleres Basket. El encuentro fue una batalla permanente, con ventajas mínimas y respuestas inmediatas de ambos lados. Talleres se quedó con el primer cuarto por 16-15, Espartano respondió antes del descanso y ninguno consiguió establecer una diferencia definitiva durante la segunda mitad.
El tiempo reglamentario terminó igualado 55-55, obligando a disputar una prórroga. En esos cinco minutos adicionales, cada posesión tomó un valor decisivo. Espartano consiguió imponerse por 6-5 en el tiempo extra y selló una victoria por 61-60, la más estrecha y dramática de toda la jornada.
Ese mismo partido reunió a los dos máximos goleadores de la fecha. Alvaro Baeza Meza, de Talleres Basket, encabezó la clasificación individual con 25 puntos, mientras que Gianluca Valenzano Yung, de Espartano, terminó inmediatamente detrás con 24 unidades. Sus actuaciones concentraron buena parte del protagonismo ofensivo en el encuentro que definió su ganador por apenas un punto.
La fecha dejó triunfos de Sur Basket Park, Tigers, Awkan y Espartano, pero también mostró que ninguna ventaja puede darse por segura. Llacolén rozó una remontada memorable, Tigers cambió el partido después del descanso, Awkan golpeó desde el comienzo y Espartano sobrevivió a una definición que exigió tiempo extra.
Una jornada completa, intensa y competitiva, que confirmó el equilibrio de la Segunda División y anticipó una Copa Concepción en la que cada cuarto —y eventualmente cada posesión— puede terminar marcando la diferencia.